domingo, junio 10, 2007

Mi Querido Frankie - 'Al Corazón También se le Respeta'

... Shona Auerbach y Andrea Gibb se anotan un gran logro con este trabajo, ya que ambas mujeres logran demostrar de manera coherente, sobria y elegante, que el corazón ya no acepta cualquier cosa para hacerlo emocionar, porque hace bastante tiempo que pide respeto a la hora de crear historias que apunten hacia el sentimiento...


Mi Querido Frankie
(Dear Frankie)


AL CORAZÓN TAMBIÉN

SE LE RESPETA





Especial Día del Padre

(17 de Junio)


Esta pudo haber sido la película más lacrimógena del año 2005, una más entre tanto largometraje que apela al sentimentalismo barato para conseguir butacas llenas de personas fácilmente impresionables. Pero la realidad resultó ser bastante distinta. Con una primera media hora donde la directora Shona Auerbach se da el tiempo preciso para presentarnos a dos de los personajes más importantes dentro de la historia, una madre un tanto inmadura y sobreprotectora, y un hijo de nueve años que adolece de sordera y que vive bajo un engaño, la cinta británica Mi Querido Frankie (Dear Frankie) echa por tierra cualquier prejuicio contra un trabajo que nuevamente pone el acento en las relaciones filiales entre seres humanos, donde además un menor de edad está de por medio.

Así es, el hecho que Auerbach diera un nuevo enfoque a una historia tan atractiva como esta, donde nuevamente las mentiras piadosas mueven los hilos de la trama ("Good Bye Lenin", "Cartas desde París", "Padre e Hijo") hace suponer que el cine de los pañuelos desechables tiene los días contados, ya que será difícil que sigan apareciendo historias que pretendan llegar al corazón, sin tener una historia de peso, con buenas actuaciones, el uso correcto de los tiempos y una bellísima fotografía. Este último punto es notable en “Mi Querido Frankie”, ya que la finura con que se exhiben las tomas en el puerto escocés cercano a Glasgow, con una melancolía sutilmente elegante, no dejará indiferente a nadie que ame las costas y los paisajes que alguna vez sirvieron de refugio a la cultura celta británica.



Una joven madre, Lizzi (Emily Mortiner), mantiene engañado a su hijo Frankie (Jack McElhone), un niño que sufre de sordera y que alucina con las cartas que su padre le envía desde el barco por el que navega alrededor del mundo. Ahora bien, dicho engaño ha desatado precisamente esa idolatría que siente el niño por este padre ausente, secundada en la mentira por la abuela del menor, la huraña Nell (Mary Riggans). Lizzie y su familia viven mudándose de ciudad en ciudad, huyendo del verdadero padre de Frankie, quien debido a los malos tratos obligó a Lizzi a abandonarlo, siendo Frankie aún muy pequeño. El niño no tiene recuerdos de su padre, así que Lizzi es quien le escribe las famosas cartas haciéndose pasar por ese imaginario padre que deambula por los océanos, y que le cuenta todo lo que va conociendo en cada puerto que llega. Frankie a su vez, le responde contándole de su vida y sus gustos. El chico de tanto recibir cartas desde “diferentes” destinos, se hizo casi un sabelotodo en cuanto a Geografía.

Sin embargo, un buen día el niño se entera que el preciso barco donde supuestamente su padre viaja a bordo, el HMS Accra, arribará al puerto escocés en el que ahora vive junto a su madre y abuela. Lizzie, quien vive engañándose a sí misma prometiéndose que ya no le mentirá más a Frankie, se ve acorralada ante este nuevo hecho y le pide ayuda a Marie (Sharon Small), su nueva amiga y empleadora. La idea consiste en encontrar a un sujeto que se haga pasar por el padre de Frankie, obviamente pagándole y enseñándole las cartas. Marie consigue un hombre ideal para la breve farsa, un sujeto parco, sin pasado ni futuro, quien solo por el dinero y por cumplir con Marie acepta el “trabajo” ofrecido por Lizzi.



Ahora bien, este desconocido, interpretado por el actor escocés Gerard Butler, poco a poco va empatizando con este inteligente niño, a pesar de su sordera, quien al tener en frente suyo al padre que tanto ha admirado e imaginado, vive el día más feliz de su vida junto a él, obligando a su madre a prolongar la dicha por un día más, pese a que el trato entre Lizzi y el sujeto había sido solo por 24 Horas. Frankie incluso le gana algunas apuestas a un arrogante chico llamado Ricky teniendo a su padre cerca, consiguiendo además la admiración de Catriona, su amiga y compañera de colegio. Pero lo más increíble es que a través de él, Lizzi y este desconocido también comienzan a empatizar, más aún cuando este se entera, por boca de su madre, de la verdadera razón que llevó a Frankie a perder la audición.

Vale la pena adentrarse en esta mirada femenina sobre los lazos humanos que surgen a raíz de una mentira blanca, y Shona Auerbach a cargo de la dirección y Andrea Gibb en el guión, se anotan un gran logro con este trabajo, ya que ambas mujeres logran demostrar de manera coherente, sobria y elegante, que el corazón ya no acepta cualquier cosa para hacerlo emocionar, porque hace bastante tiempo que pide respeto a la hora de crear historias que apunten hacia el sentimiento. Otro elemento a destacar es el tremendo ángel de la actriz Emily Mortiner, y por cierto, la revelación que resultó ser el pequeño Jack McElhone. Sin duda ambas actuaciones, junto a la impecable dirección de Auerbach, fueron lo mejor de esta hermosa cinta. También es destacable la musicalización a cargo de Alex Heffes, puesto que junto a algunos temas con base pop/rock, a ratos el sonido del piano resulta tremendamente parecido a los acordes del francés Yann Tiersen.

Recomendable de todas maneras. Sin ser una película excelente, no se puede desconocer que el resultado fue mucho más de lo esperado.


Muy Buena






Ficha Técnica:

Título: Mi Querido Frankie (Dear Frankie)
Género: Comedia Dramática
Formato: DVD
Dirección: Shona Auerbach
Guión: Andrea Gibb
Reparto: Emily Mortimer, Jack McElhone, Gerard Butler, Sharon Small, Mary Riggans (Nell), Jayd Johnson, Sean Brown, John Kazek, Katy Murphy, Anna Hepburn
Producción: Caroline Wood
Fotografía: Shona Auerbach
Música: Alex Heffes
Montaje: Oral Norrie Ottey.
Vestuario: Carole K. Millar.
País: Reino Unido (Escocia)
Idioma: Inglés
Duración: 105 minutos
Año: 2004
Link: http://www.miramax.com/dearfrankie/




Trailer



Otra película ideal para esta fecha, y recordada aquí mismo hace un año atrás, es Big Fish (El Gran Pez) de Tim Burton, la que además ya ha estado siendo constantemente rotada en los canales de televisión por cable. Junto a "Ed Wood" y "La Novia Cadáver", lo mejor de este popular director estadounidense.




"El Gran Pez",
Y nació un nuevo clásico

jueves, mayo 10, 2007

ÍNDICE 3

... dos en uno...


ESPECIAL DÍA DE LA MADRE
Good Bye Lenin!


Spiderman 3
LA PELÍCULA DEL MOMENTO






"Good Bye Lenin!"
Especial, Día de la Madre








"Spiderman 3"
La Película del Momento








Bonus Track...


Al cumplirse un año de la triste partida de la cantautora Soraya, les dejo un link con un pequeño tributo que elaboré en el blog de sus admiradores chilenos:




SORAYA

(11/03/1969 – 10/05/2006)

Una Estrella,
Ahora Leyenda









Saludos a todos.

El Hombre Araña 3 - 'Memorable Dualidad'

... salvo que la historia nuevamente conjugue elementos tan atractivos como la dualidad, la venganza y la redención como en esta tercera parte de Spiderman, no se justifica otra nueva entrega, aunque claro, los intereses económicos siempre serán un factor relevante en una producción de este tipo, claramente la mejor en su género...


El Hombre Araña 3
(Spiderman 3)

MEMORABLE DUALIDAD





A estas alturas resulta una majadería señalar que la trilogía de El Hombre Araña se ha convertido claramente en lo mejor del cine de ciencia-ficción de esta última década, más allá de lo oscuro de muchos de sus pasajes y las ansias que cada tres años provoca en una enorme cantidad de público, y aunque la tercera parte de esta saga está dando que hablar más que nada por su exitosa recaudación en la taquilla, lo mejor es no perder la perspectiva. La nueva visión del director norteamericano Sam Raimi no descuidó ningún detalle para hacer de éste su mejor trabajo a la fecha sobre el legendario cómic de Stan Lee y Steve Ditko, tanto así que resulta extraño escuchar cómo nuevamente salen a flote las rencillas entre Raimi y el resto del equipo de producción, las cuales, de ser ciertas, no dejaron ninguna huella en esta tercera y, posiblemente, última parte de la saga llevada al cine desde el año 2001.

Siendo bien honestos, es claro que un actor como Tobey Maguire dista mucho de representar al clásico galán que, ayudado por un colorido disfraz, sale a luchar por la justicia frente a rivales cada vez más bizarros. La misma lógica podríamos decir de la frágil Kirsten Dunst, muy lejos de la belleza clásica que originalmente era Mary Jane. Sin embargo, cuando un guión sabe mezclar efectos especiales de primer nivel con una historia de peso, donde los personajes tienen bastante que mostrar de su lado más humano, independiente si ese lado nos gusta o no, la balanza comienza a nivelarse sin ningún problema.



Lo bueno eso sí, tanto en este como de los otros dos films que le precedieron, es que precisamente este casting bastante alejado de los prototipos clásicos del cine de superhérores, ha convertido en toda una excepción a la regla a la versión cinematográfica del periodista que se convierte en el protector de New York, tras ser mordido por una araña. Raimi tuvo el mérito desde un comienzo de no enloquecerse solo con pirotecnia multimedial, y esta vez no solo lleva a la pantalla grande a dos de los más célebres antagonistas del atlético Peter Parker (Maguire) cuando se coloca el traje rojo-azul, sino que además aprovechó la mejor arista sicológica de uno de ellos, incluido el propio Parker.

Es así como la performance de otro actor carente del biotipo de Hollywood, Topher Grace, quien por accidente termina siendo el célebre doble opuesto de Spiderman en el cómic, Venom, comienza a tomar forma una vez que el propio Parker sufre los efectos de la atractiva pero peligrosa dualidad que ya conocíamos a través de la historieta. Una extraña sustancia negra invade el traje de Spiderman y casi lo convierte en un criminal, y a su vez, saca lo peor de la personalidad de Parker. Cuando éste logra liberarse de esta negativa entidad, Eddie Brock (Grace) es quien la recoge sin proponérselo y se convierte así en el peor rival de este Hombre Araña caído en desgracia.



La saga además se complementa con la aparición del atormentado Hombre de Arena (Thomas Haden Church), quien es acusado de haber asesinado al tío del protagonista, aunque su mayor dolor no es esta acusación y la posterior persecución de que es objeto, sino el hecho de no poder ver a su pequeña hija. La complicidad que consigue con Venom desatará la apoteósica batalla final, donde Spiderman recobrará la amistad de Harry Osborne (James Franco) luego de un duro enfrentamiento previo, quien en su afán de vengar la muerte de su padre, castigando al arácnido superhéroe, seduce a Mary Jane, vulnerable luego de sufrir con mayor fuerza la apatía de Parker frente a su fracaso como cantante, y posteriormente cuando su personalidad lo trastorna.

Esta es una historia maciza, con una extraordinaria musicalización de Christopher Young, que convierten a “Spiderman 3” en una cinta muy superior a las otras grandes producciones de cine fantástico, las que solo han sacado provecho del excelente nivel digital de la poderosa industria estadounidense para salir airosas frente al público masivo. Raimi ha quedado en un inmejorable pie para darle punto final a esta gran secuela, y salvo que la historia nuevamente conjugue elementos tan atractivos como la dualidad, la venganza y la redención como en esta tercera parte de Spiderman, no se justifica otra nueva entrega, aunque claro, los intereses económicos siempre serán un factor relevante en una producción de este tipo, claramente la mejor en su género, y porqué no decirlo, una de las mejores del año.


Muy Buena






Ficha Técnica:

Nombre:
El Hombre Araña 3 (Spiderman 3)
Género: Ciencia Ficción, Acción
Dirección: Sam Raimi
Guión: Sam Raimi, Ivan Raimi y Alvin Sargent. Basado en el cómic de Marvel de Stan Lee y Steve Ditko
Reparto: Tobey Maguire, Kirsten Dunst, James Franco, Thomas Haden Church, Topher Grace, Bryce Dallas Howard, James Cromwell, Rosemary Harris, J.K. Simmons
Producción: Laura Ziskin, Avi Arad y Grant Curtis
Fotografía: Bill Pope
Música: Christopher Young
Montaje: Bob Murawski
Vestuario: James Acheson
País: Estados Unidos
Idioma: Inglés
Duración: 156 minutos
Año: 2007
Link: http://spiderman3.sonypictures.com/




Trailer

Good Bye Lenin! - 'Todo Por Mi Madre'

... la trama no gira alrededor de la caída del régimen comunista en la ex Alemania Oriental, sino en el gran amor que un hijo es capaz de sentir por su madre, lo que lo hace actuar de la forma en que lo hace. Grandes actuaciones de Katrin Saas y Daniel Brühl, ella como la rígida madre que es burdamente engañada, y él como el hijo comprometido con su recuperación...


Good Bye Lenin!


TODO POR MI MADRE







Especial Día de la Madre
(10 de Mayo)



Si hay algo que debe destacarse de este sorprendente film alemán, dirigido por Wolfgang Becker, es que consigue mantener la atención del público desde el comienzo hasta el final, no dejando una sola escena como relleno a lo largo de los 120 minutos en que dura el film, ganador el año 2003, entre varios otros galardones, de los cotizados premios Palmarés en Europa, nada menos que por Mejor Película y Mejor Actor Protagónico, a los que se sumaron los premios del público por Mejor Director y Mejor Actriz Protagónica. Con toda esta presentación queda claro porqué ésta será por mucho tiempo una de las películas más recordadas del cine germano, y a larga también se transformará en un clásico del séptimo arte. Inteligentemente, Becker utiliza la musicalización del cotizado francés Yann Tiersen a lo largo de este film para contar una historia aparentemente incoherente, pero que es llevada a la pantalla grande con un talento pocas veces visto. Claramente se distingue del cine de Hollywood por su ritmo y su forma de secuenciar las escenas, pero tampoco tiene ese sello distintivo del cine europeo, es decir, la lentitud. Así entonces, dudo que alguien pueda rotular de aburrida, o lenta, a esta magnífica cinta alemana. Su ritmo es precisamente lo que la hace tan atractiva, junto con la historia, lo que inevitablemente la convierte en un imperdible a la hora de sentarse a verla, para pasar un muy buen rato y quedarse con algo más que una entretenida comedia.

La trama transcurre en octubre del año 1989, en la ex Alemania Oriental (RDA), cuando precisamente cae el Muro de Berlín, y con él comienza el ocaso de la ex Unión Soviética y todos los estados socialistas de la Europa del Este. El proceso es traumático para todos los simpatizantes de estos regímenes totalitarios, y precisamente ésta es la problemática que da vida a Good Bye Lenin!, es decir, cómo hacer que una madre fuertemente comprometida con la causa comunista no termine muriéndose al ver que se desmorona el régimen que tanto admira, y por el que tantos sacrificios personales, incluso familiares, ha debido realizar. La mujer (Katrin Saas) pierde el conocimiento y cae en coma luego de ver arrestado a su hijo Alex (Daniel Brühl), quien formaba parte de los miles de alemanes orientales que protestaban días antes de la caída del muro, porque con eso acelerarían los cambios por venir.



Alex al ser liberado se entera de esta fatal noticia y decide hacerse cargo a como de lugar de su madre, en contraste con su hermana Ariane (Maria Simon), quien con una frialdad increíble demuestra un completo desinterés por su progenitora. Pero lo que ninguno de los hermanos podía suponer es que en cosa de meses, y de manera inesperada, su madre recobraría la conciencia y lentamente comenzaría a mejorar. Es ahí donde a Alex se le ocurre una ‘brillante’ idea, la de fingir que el colapso socialista en la ex RDA nunca ocurrió, permitiendo con esto que la recuperación de su madre sea más rápida y menos dolorosa. Enterarse de la verdad podría resultar fatal para su postrada madre, al menos eso es lo que él supone. A regañadientes entonces consigue que su hermana y su occidentalizado novio lo ayuden a preparar su cuarto, quitándole todo mueble y decoración que revele el nuevo estado capitalista de la nación, para volver a convertirlo en el mismo viejo y anquilosado cuarto donde la madre ha pasado todos esos años bajo el régimen de Eric Honecker.

A tal punto llega la obsesión de Alex por impedir que su madre descubra la nueva realidad de Alemania, donde la caída del muro de bien poco les sirvió a los del lado este, que junto a uno de sus compañeros de trabajo, con el cual reparten suscripción a la televisión satelital, elabora videos caseros para hacerle creer a la madre de Alex que aún están en el antiguo régimen cuando ella enciende la televisión. Hasta los vecinos deben ayudar a Alex, los que al ingresar a ese cuarto deben vestirse tal como lo hacían meses atrás, y llevando conversaciones que no revelen en nada la nueva situación política y social del país. Su hermana insiste en que es una locura, al novio de esta le da exactamente lo mismo, pero es la nueva novia de Alex, Lara (Chulpan Khamatova), quien decide poner término a toda esta locura, cuando ya se hace insostenible esta kafkiana situación.



Es una historia sumamente original y reflexiva, que contada con un ritmo intenso y una musicalización de primer nivel a cargo de Tiersen, se hace imposible dejar de verla. Wolfgang Becker consigue llegar al alma del espectador, y no solo al ver las peripecias del protagonista, en este caso Alex (Brühl), ya que uno de los clímax más potentes se da cuando Alex descubre que su padre no los abandonó ni a él y a su hermana cuando eran pequeños, debido a su viaje a Occidente donde encontró un nuevo amor, sino porque su propia madre no fue capaz de romper con el régimen, prefiriendo sacrificar su matrimonio para no abandonar la causa socialista. Alex y Ariane descubren brutalmente la verdad, luego de varios minutos en que las sonrisas del público brotan con cada una de las escenas jocosas relacionadas al engaño en la habitación. Ese quiebre es notable y merece ser destacado. Notable además la escena del reencuentro entre Alex y su padre, este último rol a cargo del actor Burghart Klaussner. Lo mismo ocurre cuando todos los personajes son testigos de cómo la caída del Muro, y la consecuente occidentalización del lado oriental, de muy poco sirvió a sus habitantes, casi todos descolocados frente a esta nueva y colorida realidad. Al parecer Lenin, después de todo, no se revolcó en su tumba.

En definitiva, una excelente película, lo mejor del segundo semestre del año 2004, donde solo "Machuca” de Andrés Wood le hizo sombra en nuestro país, y vaya un dato curioso, la cinta de Wood, al igual que la de Becker, supo dejar la contingencia política y social del país como marco de una historia mucho más humana, ya que en el caso de esta producción germana, la trama no gira alrededor de la caída del régimen comunista en la ex Alemania Oriental, sino en el gran amor que un hijo es capaz de sentir por su madre, lo que lo hace actuar de la forma en que lo hace. "Good Bye Lenin" definitivamente hay que verla, ya sea a través del cable o en DVD, en especial, por las grandes actuaciones de Katrin Saas y Daniel Brühl, ella como la rígida madre que es burdamente engañada, y él como el hijo comprometido con su recuperación. Una brillante producción del cine europeo, a estas altura ya un clásico.


Excelente





Ficha Técnica:

Título: Good Bye Lenin!
Género: Comedia Dramática
Formato: DVD
Dirección: Wolfgang Becker
Guión: Bern Ligthtenberg
Reparto: Daniel Brühl, Katrin Saas, Maria Simon, Chulpan Khamatova, Florian Lucas, Alexander Beyer, Burghart Klaussner
Producción: Stefan Arndt
Música: Yann Tiersen
Fotografía: Martín Kukula
País: Alemania
Año: 2003
Idioma: Alemán
Duración: 120 min
Link: http://www.good-bye-lenin.de/intro.php





Trailer

lunes, abril 23, 2007

Menú de Clásicos

... el poder de la vigencia...


CLÁSICOS DE CUATRO DÉCADAS






Un cordial saludo a todos los lectores.

Luego de más de un mes de ausencia he querido volver a las pistas jugando a ganador, por más oportunista que pudiese parecer, ya que las cuatro cintas seleccionadas están consideradas dentro de las mejores en su género.

A continuación, y atendiendo a un viejo pedido de algunos lectores, les dejo mis impresiones sobre cuatro cintas que ya son todo un clásico para nosotros, tres de ellas estadounidenses y una chilena, esta última realizada hace solo tres años.

De distintos géneros, y habiendo cronológicamente dos décadas entre una y otra, espero poder darle en el gusto a quienes se interesen por estos comentarios:



CIUDADANO KANE
Orson Welles
Estados Unidos
Año 1941







¿QUÉ FUE DE BABY JANE?
Robert Aldrich
Estados Unidos
Año 1962







EL ENTE
Sydney J. Furie
Estados Unidos
Año 1982







MACHUCA
Andrés Wood
Chile y España
Año 2004





Como siempre, quedan cordialmente invitados a opinar...



PD: Ojalá ningún tontito(a) quiera imitar a alguno de estos personajes, tal como el surcoreano que se fascinó con "Oldboy" y... bueno, ya saben lo que pasó.

Ciudadano Kane - Todo Por Rosebud'

... Esta es una obra mayor, mucho más que un mero clásico, aquí estamos hablando derechamente de un nuevo concepto de cine, que tanto en su época como a través del tiempo ha marcado a generaciones...


Ciudadano Kane
(Citizen Kane)


TODO POR ROSEBUD





Escribir sobre un clásico del cine no es una tarea fácil, más aún cuando sobre esta cinta se ha escrito y se ha dicho de todo, pero bien vale la pena detenerse y darle una mirada un poco distinta a uno de las obras más importantes de la cinematografía mundial, ya que desde su estreno en las salas estadounidenses, en aquel lejano año 1941, provocó un vuelco en la manera de hacer cine, lo que en buenas cuentas significó un antes y un después desde Ciudadano Kane, la primera y más impresionante de las películas escritas y dirigidas por el mítico Orson Welles, el mismo cerebro detrás de otro clásico llevado al cine, “La Guerra de los Mundos” de 1939, aunque en esta última solo ofició como actor.

Basada en la historia de un magnate de las comunicaciones de aquella época en el gran país del norte, Welles se inspiró en el controvertido William Randolph Hearst para presentar una historia cuyo comienzo transita por enigmáticos pasadizos, algunos de ellos cercanos al género policial, pero que de pronto pasa a ser casi como un documental sobre la vida del protagonista, el ciudadano Charles Foster Kane (Orson Welles), para derivar posteriormente en una intrigante búsqueda por descubrir la historia personal de este polémico hombre, cuya muerte inspira esta investigación, así como la última palabra que se le oyó segundos antes de su deceso: “Rosebud”.



Orson Welles puede ser efectivamente uno de los mayores genios de la primera parte del siglo XX en Estados Unidos, y si nos concentramos exclusivamente en su carrera cinematográfica, descubriremos que este actor, director, guionista y productor, que en 1941 solo contaba con veinticinco años de edad, le hace honor a estos pergaminos no solo por lo exitoso de su trabajo, sino porque en buenas cuentas tuvo la maestría de aportar con una nueva escuela en el arte de la dirección, mediante técnicas y narrativas que no se habían explotado con anterioridad, siendo este “Ciudadano Kane”, su ópera prima como director, la guía para nuevos directores que no escondieron su admiración por el legado de Welles.

Esta película, que aunque muchos no lo crean solo ganó el Oscar de ese año por mejor guión original, tiene además el gran mérito de ser una historia que no ha perdido vigencia con los años, ya que indagar en telarañas como las del poder, la arrogancia e incluso la corrupción, ligadas a una historia humana llena de intensidad, le han permitido a esta obra maestra del séptimo arte ser un patrón para cualquier historia contemporánea que quiera contarse, siempre teniendo como protagonista a algún poderoso, sea del ámbito que sea. Orson Welles pudo haberse cobrado viejas cuentas con William Randolph Hearst al momento de realizar “Citizen Kane”, pero por increíble que parezca, más que apuntar sus dardos contra el hombre que hasta intentó frenar la exhibición del film, Welles desnudó la historia de todos los Kane que pudiésemos imaginar.



Aunque la historia comienza con los últimos segundos de un hombre que muere cargando una esfera en una de sus manos, la que en su interior tiene una casa donde nunca cesa de nevar, el hecho de haber pronunciado “rosebud” tras expirar su último aliento, alentó a un grupo de periodistas a indagar y contar la historia de este Charles Kane. Primero se piensa en presentar su vida mediante imágenes del magnate en vida, así como de su fastuosa mansión llamada Xanadú y sus influyentes cadenas de diarios, radios y fábricas de las que era dueño. Sin embargo, luego de la escena de esta enigmática muerte, así como la de este breve documental en el cual se quiso presentar a Kane, Welles vuelve a dar un vuelco, para centrarse esta vez en la investigación sobre el protagonista y el significado de “rosebud”, esta vez mediante los más cercanos a Kane, incluyendo ex amigos, colaboradores y ex esposas.

Con técnicas que a comienzos de la década del cuarenta significaron toda una antiacademia a la hora de hacer cine, Welles mediante escenas con alto contraste a través de la iluminación, planos y profundidades de campo que acentuaron aún más ese estilo de cine negro, y por sobre todo, el inicio del concepto de “flash-back” para presentar al personaje central, convirtieron a la trama en todo un ejercicio visual e intelectual para el espectador, el que en definitiva tendrá que concluir qué tipo de ser humano es el que se le está presentando, tarea nada de fácil en realidad, ya que la complejidad de Charles Kane difícilmente lo convierte en víctima o villano de buenas a primera. Así opera la maestría de Welles, caracterizando soberbiamente a este hombre en diversas etapas de su vida, incluyendo su muerte al envejecer, como la de los demás actores que le dieron vida a su círculo más estrecho, destacando a la magnífica Agnes Moorehead como su madre en la infancia, Joseph Cotten como Jedediah Leland, ex amigo y crítico de espectáculos en su diario, y Dorothy Comingore, quien le dio vida a la rubia Susan Alexander Kane, su segunda esposa luego de haber sido su amante, y la causante además de su primer divorcio y el fin de su incursión en la política.



Aunque la definición de “rosebud” ha dado pie a innumerables interpretaciones, entre ellas que Kane podría ser un personaje ligado a los rosacruces, o que el término, tal como con Randolph Hearst tendría relación a la forma de los genitales de su amante, lo cierto es que para Kane el recuerdo de su infancia lo marcó para siempre, ya que esta fue la única etapa de su existencia en que realmente fue feliz, y estuvo libre de las tensiones y el dolor que la vida le deparó desde que fue forzado a abandonar a su madre para convertirse en un magnate. Sin pretender revelar qué significaba realmente esta misteriosa palabra, lo cierto es que la respuesta efectivamente está en esa casa donde la nieve lo cubre casi todo, incluido su apreciado trineo. Cuando Kane necesitó más que nunca de ese recuerdo, incluido el momento de su muerte, “rosebud” volvía a su mente para consolarlo.

“El Extraño”, “La Dama de Shangai” y “Sed de Mal” fueron solo algunos de los títulos que le siguieron a este “Ciudadano Kane”, pero lo cierto es que el constante Nº1 donde siempre es ubicada a la hora de escoger a la mejor película de todos los tiempos, no es pura o simple casualidad. Esta es una obra mayor, mucho más que un mero clásico, aquí estamos hablando derechamente de un nuevo concepto de cine, que tanto en su época como a través del tiempo ha marcado a generaciones. Podrá aburrir a cierto tipo de público, y podrá incluso despertar suspicacias entre los detractores del cine norteamericano, pero nadie pondrá en tela de juicio una obra que merece ser vista por todos aquellos que ven al cine como un arte, no solo como un pasatiempo. Orson Welles hizo su parte, y desde hace sesenta y seis años la visión del público y la crítica ha dado su veredicto, con el resultado ya conocido por todos.


Excelente





Ficha Técnica:

Nombre: Ciudadano Kane (Citizen Kane / The Citizen)
Género: Drama
Formato: DVD
Director: Orson Welles
Guión: Herman J. Mankiewicz y Orson Welles
Elenco: Orson Welles, Joseph Cotten, Dorothy Comingore, Agnes Moorehead, Ruth Warrick, Ray Collins, Everett Sloane, George Coulouris
Producción: Orson Welles, Richard Baer
Montaje: Robert Wise y Mark Robson
Música: Bernard Herrmann
Fotografía: Gregg Toland y Harry Wild
Vestuario: Edward Stevenson
Idioma: Inglés.
País: Estados Unidos.
Año: 1941
Duración: 117 minutos
Link: http://www.cineclasico.com/drama/kane/kane.htm




Trailer

¿Qué Fue de Baby Jane? - 'Un Ocaso Demencial'

... Los evidentes toques del cine oscuro de Hitchcock, los primeros planos y la musicalización de esta cinta no dejan espacio para dudas, respecto a que este título es uno de los mejores exponentes del cine gótico, en blanco y negro, que hizo famoso al Hollywood de aquellos años...


¿Qué Fue de Baby Jane?
(¿Whatever Happened to
Baby Jane?)


UN OCASO DEMENCIAL






Dos divas en duelo. Vaya manera de describir a una de las mejores producciones de la década sesenta, cuyo director fue el recordado Robert Aldrich, sin embargo esa es precisamente la mejor descripción que puede hacerse de este inquietante film, que no solo recreó el dolor y la agonía de dos ex estrellas infantiles, ahora retratadas en una dolorosa vejez, sino que además, complementó esta especie de paradoja del mundo del show bussiness norteamericano de principios del siglo XX, con un singular tinte de horror gótico que cosechó la admiración de millones de espectadores a partir del año 1962, fecha de estreno de ¿Qué fue de Baby Jane?, la película que devolvió al circuito comercial a dos legendarias actrices venidas a menos, Bette Davis y Joan Crawford.

De reconocida rivalidad mutua, aunque Bette siempre reconoció sentir envidia profesional por otra leyenda del cine, Katharine Hepburn, la verdad es que el difícil temperamento de ambas protagonistas, Crawford y Davis, fue el mejor caldo de cultivo para que ambos roles protagónicos fuesen representados de manera magistral por las dos divas, prácticamente la mejor explicación posible a la hora de evaluar las caracterizaciones de ambas, y que a la legendaria protagonista de “Jezabel” le significó su décima nominación como mejor actriz principal en los Oscar de ese mismo año .



Se dice que Joan nunca perdonó a la Academia por no ser considerada en dicha quina, como sí lo fue Bette, y siendo honestos, nadie podría culpar a esta esbelta actriz que dos décadas antes obtuvo dicho premio por “Mildred Pierce”, ya que en una faceta muy distinta al rol que encarnó la Davis en la cinta de Aldrich, precisamente como su víctima, lo cierto es que las dos actuaciones son un clase magistral de interpretación, y no solo para jóvenes actrices femeninas, sino para todo aquel que abrace la profesión de actor. Hubo encono entre ambas detrás de las cámaras, eso es indiscutible, pero sumado a la versatilidad y el talento que poseían el resultado fue más que predecible.

“¿Qué fue de Baby Jane?” es una tormentosa historia donde dos hermanas perdieron hace décadas la belleza y la gracia que las hizo ser estrellas a temprana edad. Sin embargo, ninguna de las dos pudo imaginar que un trágico suceso marcaría sus vidas para siempre, atándolas de por vida en una compañía mutua que está muy lejana de ser amable y fraternal, frustrándolas a las dos, Blanche Hudson (Joan Crawford) y Baby Jane Hudson (Bette Davis), al punto que esta última pierde la cordura con el correr de los años. Se dice que ella, estando borracha, arroyó con el coche a su hermana dejándola paralítica. Aunque ya muy tarde, la verdad de todos modos saldrá a flote.



Luego de algunas décadas, Jane oficia ahora casi como empleada de Blanche, preocupada de cocinarle, servirle y ayudarle ante su incapacidad física, pero con el correr de los años encubó un odio y un resentimiento que se fueron mezclando poco a poco con la no aceptación del paso del tiempo. Su aspecto es horrendo, ya que el maquillaje y el cabello teñido de rubio en vez de perpetuar la imagen de la niña estrella que alguna vez fue, ahora solo provoca repulsión en aquel rostro ajado por la vejez. Sumado a su afición por la bebida, solo consigue que su hermana Blanche intente deshacerse de ella, tratando de enviarla a un sanatorio, idea que también comparte Elvira (Maidie Norman), una empleada de raza negra que también comienza a intuir la insanidad mental de Jane.

Pese a la postración en que se encuentra Blanche, ella está conciente del deterioro mental de su hermana, pero los hechos se precipitan demasiado rápido para ella, puesto que Jane ya no solo dejó de sentir remordimientos por el daño que le provocó hace años, dejándola inválida, sino que ahora además, le hace saber que está enterada de sus planes para encerrarla en un manicomio. Desde ese momento comienza una demencial venganza en contra de Blance, provocada por su retorcida mente infantil y la frustración que cargó por años, yendo desde ponerle animales muertos en la comida, hasta llegar a la violencia física más extrema, sin misericordia. Llega incluso a cometer homicidio, para que nadie la descubra y la acuse por los atroces actos que comete en contra de la frágil Blanche.



Soberbia la Davis como la enajenada Baby Jane, con esos enormes ojos claros adornados con el oscuro maquillaje que los rodea, transformando así al personaje en su mejor interpretación dentro de su larga y exitosa carrera cinematográfica, pero Joan Crawford también supo sacarle partido a esa mujer postrada y aterrorizada por su sicótica hermana. Dos roles que se potenciaron mutuamente, uno como el de la víctima más atormentada y el otro como la mejor de la ‘malas’. Pero si de actuaciones se trata, lo curioso es que no solo Davis y Crawford se llevaron los aplausos, ya que un tercer personaje, aunque secundario, también logró sobresalir. El corpulento actor Victor Buono le dio vida a Edwin Flagg, un curioso maestro de música que vive con su madre, y que es contactado por Jane para relanzar su carrera. Pese a que muestra cierta simpatía por esta tosca y graciosa mujer, lo cierto es que se lleva una terrible sorpresa cuando descubre lo que esta oculta en el segundo piso de su casa.

Robert Aldrich tuvo también una larga carrera como director, pero con la ayuda de estos tremendos actores que reunió en 1962, “¿Qué fue de Baby Jane?” lo transformó en un director de culto. Los evidentes toques del cine oscuro de Hitchcock, los primeros planos y la musicalización de esta cinta no dejan espacio para dudas, respecto a que este título es uno de los mejores exponentes del cine gótico, en blanco y negro, que hizo famoso al Hollywood de aquellos años. Con actuaciones memorables y una brillante dirección, esta no debería ser una película que alguien que ame el buen cine pueda dejar pasar, más aún, cuando siempre ha sido interesante exponer el ocaso de las estrellas infantiles de Hollywood, pese a la retorcida trama de las hermanas Hudson en esta gran producción.


Excelente





Ficha Técnica:

Nombre: ¿Qué Fue de Baby Jane? (¿Whatever Happened to Baby Jane?)
Género: Thriller Dramático, Terror Gótico
Formato: DVD
Director: Robert Aldrich
Guión: Henry Farrell, Lukas Heller
Elenco: Bette Davis, Joan Crawford, Victor Buono, Maidie Norman, Marjorie Bennett, Anna Lee, Robert Cornthwaite
Producción: Robert Aldrich
Montaje: Michael Luciano
Música: Frank De Vol
Fotografía: Ernest Haller
Idioma: Inglés.
País: Estados Unidos.
Año: 1962
Duración: 134 min.
Link: http://www.filmsite.org/what.html




Trailer

El Ente - 'Dudas Que Torturan'

... Impecable actuación de Barbara Hershey, muy lejos de la caricatura de una víctima de fenómenos poltergeist, siempre evidenciando la atormentada existencia de una mujer con un doloroso pasado que creyó haber superado, y que ahora regresa para torturarla de una manera extremadamente siniestra...


El Ente
(The Entity)


DUDAS QUE TORTURAN






Siendo a estas alturas un clásico del cine de horror, aunque en realidad la cinta también esconde un profundo drama humano, lo cierto es que El Ente, bajo cuya dirección estuvo uno de los directores más subvalorados del medio norteamericano, Sydney J. Furie, se ha transformado a más de veinte años de su realización en un imperdible para la totalidad de los seguidores del cine de suspenso, alejándola de ese desagradable contingente de cintas de terror de finales de los setenta, y comienzos de los ochenta, las cuales pese a angustiar a muchos niños y jóvenes asustadizos, solo fueron un festín de sangre, laceraciones y persecuciones, muy por debajo del nivel que nos dejó la historia de Carla Morán (Barbara Hershey).

Presentada en su epílogo como una historia real, uno de los casos más extraños de la parasicología, Furie se basó en los acontecimientos que debió soportar la verdadera heroína de este extraño fenómeno asociado a las proyecciones mentales, una mujer estadounidense que en 1974 se la identificó simplemente como Doris D., y cuyo caso inspiró al escritor Frank De Felitta a escribir “El Ente”, que después pasó a la pantalla grande. Efectivamente hubo investigación científica y académica de este extraño fenómeno, aunque la cinta parece haber reforzado algunos pasajes con grandilocuencia para causar un mayor efecto visual, y por cierto sicológico, entre el público.



Barbara Hershey es una actriz norteamericana que se ha destacado por papeles complejos, incluyendo algunos roles bajo la dirección de Woody Allen y la inquietante María Magdalena de “La Última Tentación de Cristo” de Scorsese, por esta razón no debiera sorprender su presencia en una cinta de terror como esta, puesto que tal como ya señalé, “El Ente” dista mucho de ser comparada con títulos como “Pesadilla”, “Halloween” o “Poltergeist”, ya que entre sus mayores logros está precisamente la actuación de Hershey, quien logró darle vida a una Carla Morán difícil de comprender, ayudada en gran parte por la visión que el propio Furie le dio a la historia.

Carla Morán es una joven viuda que tiene tres hijos, dos niñas y un joven adolescente. Ella es bastante atractiva y pareciera vivir una vida difícil en lo económico, pero bastante estable en el plano familiar, aunque añora que su actual pareja, Jerry (Alex Rocco), deje de viajar por trabajo para que puedan vivir como una verdadera familia, y así ella pueda encontrar el equilibrio que siempre ha deseado. Es esta última arista con la que el director parece jugar una y otra vez, ya que no es fácil dilucidar si la entidad realmente existe o es solo producto de su mente.



A estas alturas no es novedad comentar los hechos que le han dado fama a esta historia, y que convirtieron a “The Entity” en una película de culto, puesto que los ataques sexuales a los que debe hacerle frente Carla Morán se han vuelto de antología, tanto por lo chocante de sus escenas, como por lo bien logrado de dichas secuencias. Muchos de los encuadres en diagonal, el contraste en la iluminación y los acordes estridentes en la musicalización no le dieron tregua a los espectadores más sensibles. Se ha catalogado incluso a este film como de ‘terror erótico’, ya que los primeros planos de las agresiones físicas y sexuales perpetradas por este ente diabólico y pervertido son bastante más explícitos de lo que cualquiera pudiera suponer.

Carla comienza a vivir estas atroces experiencias de un momento a otro, siempre de noche y a solas, sin ninguna razón aparente, pero también hay ataques fuera de la casa, a la cual culpó en primera instancia, ya que también casi pierde la vida al perder el control de su automóvil a manos de este extraño ser. Es tras estos sucesos que decide pedir ayuda médica, aunque nos es difícil suponer que los primeros diagnósticos del equipo médico, incluyendo al doctor que más se interesa por su caso, Phil Sneiderman (Ron Silver), apuntan derechamente a un desorden mental en la mujer, aunque las heridas y las evidencias de violencia están muy visibles en su cuerpo. Tampoco bastaron los relatos de sus hijos, su mejor amiga y su actual pareja, quienes horrorizados fueron testigos presenciales de los ataques.



Es ahí donde la cinta centra sus dardos, tal como en la historia real en que se basó De Felitta, puesto que por más explícitos y violentos que sean presentados las violaciones y abusos en contra de Morán, las dudas sobre su extraño caso se acentúan cada vez más, porque a poco indagar en la memoria de la protagonista el doctor Sneiderman logra dar con un antecedente crucial. Carla Morán fue constantemente violada en su infancia. Impecable actuación de Barbara Hershey, muy lejos de la caricatura de una víctima de fenómenos poltergeist, siempre evidenciando la atormentada existencia de una mujer con un doloroso pasado que creyó haber superado, y que ahora regresa para torturarla de una manera extremadamente siniestra.

La trama irremediablemente deriva en la desesperación de Carla, quien ante la incredulidad de los médicos decide investigar y acercarse a parasicólogos ayudados por estudiantes universitarios, a cuya cabeza está la doctora Cooly (Jacqueline Brookes). Juntos, pese a la oposición de Sneiderman, deciden poner en práctica métodos no convencionales para estudiar y atrapar a la entidad. La cinta recrea incluso los verdaderos momentos en que Doris D., en la trama como Carla Morán, logra que el equipo de parasicólogos grabe las extrañas luces que se presentan por las noches en su cuarto. Sin embargo, debido a la deficiencia en los recursos tecnológicos de la época, la peligrosa escena donde atrapan al ente con nitrogeno, quedó reducida a una deficiente toma donde hielo superpuesto pretende moverse como una montaña con vida propia. Aún así, el final con Morán enfrentando al ente, al abandonar para siempre aquella casa, vuelve a erizar la piel, y con las palabras finales se da término a la que, en mi opinión, fue la mejor producción del género terror en la década ochenta. Drama y horror, recreado como pocas veces.


Excelente





Ficha Técnica:

Nombre: El Ente (The Entity)
Género: Terror, Drama
Formato: DVD
Director: Sydney J. Furie
Guión: Frank De Felitta
Elenco: Barbara Hershey, Ron Silver, Alex Rocco, Jacqueline Brookes, David Labiosa, George Coe, Margaret Blye, Richard Brestoff, Natasha Ryan
Producción: Harold Schneider
Montaje: Frank J. Urioste
Música: Charles Bernstein
Fotografía: Stephen H. Burum
Idioma: Inglés
País: Estados Unidos
Año: 1982
Duración: 120 min.
Link: http://www.fox.es/dvd/elente/10583/



Trailer

domingo, abril 22, 2007

Machuca - 'La Más Humana Utopía'

... la dirección de Andrés Wood jugó un rol clave en el resultado final, al saber contar una historia tan humana y cercana a la realidad de algunos colegios santiaguinos de esos años, sin caer en el eterno reclamo político y social que significó la dictadura militar en nuestras vidas...


Machuca


LA MÁS HUMANA UTOPÍA






Aunque solo han pasado dos años y medio desde que la co-producción chileno-española Machuca se presentó en nuestro país, muchos temimos en un primer momento que el cine nacional nuevamente se centrara en la memoria reciente de Chile, con el único propósito de continuar con la larga lista de producciones que retrataron el horror de la dictadura de Augusto Pinochet, muchas veces con recursos técnicos y humanos menos que deficientes, lo cual terminaba más por asfixiar al público que ayudarlo a crear conciencia. Pues bien, la cinta de Andrés Wood tiene muchos pasajes que podrían resultar cuestionables por aquellos chilenos ubicados en la otra trinchera política, pero estuvo muy lejos de ser solo una cinta panfletaria.

“Machuca” es una historia sólida en todos los aspectos que involucraron su realización, como los técnicos, de producción, y sobre todo, argumentales, puesto que como pocos imaginábamos, la trama no se centró solo en el agitado escenario político-social que desembocó en el golpe militar de septiembre de 1973. El mayor mérito de Wood, Hassan y Brodsky fue escribir la historia de dos niños de mundos muy distintos en el Santiago de aquellos años, quienes unieron sus destinos a través de fuertes lazos que derribaron los prejuicios sociales. El caos del Chile de comienzos de los setenta fue solo el marco de esta historia.



Aunque films protagonizados por niños no eran novedad a mediados de la presente década, más aún con el vívido recuerdo de la francesa “Adiós a los Niños” de Louis Malle de 1987, Wood sencillamente se lució indagando en la soledad de un niño de clase acomodada, Gonzalo Infante (Matías Quer), quien junto a sus compañeros en el Saint Patrick School, reciben a los nuevos alumnos que se incorporan a la escuela, según la política del Padre McEnroe (Ernesto Malbrán). Estos nuevos niños pertenecen a las zonas más pobres y marginales de la capital, y uno de ellos, Pedro Machuca (Ariel Mateluna), simpatiza rápidamente con el tímido Gonzalo.

El severo pero bien intencionado religioso, quien además dirige el colegio, tiene como objetivo acoger a los menores que enfrentan la pobreza para otorgarles una educación del mismo nivel de quienes poseen más recursos, y por otra parte, el contacto directo con la otra realidad existente en Chile ayudará a reformar el espíritu de caridad y de trabajo social que siempre ha inculcado a sus alumnos más antiguos, aunque claro, en la práctica siempre habrán desconfianzas, menosprecio e incluso violencia entre ambos grupos de niños.



Así entonces, gracias a la personalidad de Infante, Machuca entabla una amistad con este niño rico, pero aparentemente sobreprotegido, sin imaginar que esa misma política impulsada por el colegio sería otro germen más en la resistencia de una sociedad que no estaba dispuesta a ceder, con tanta normalidad al menos, a esos niveles de tolerancia y aceptación. Es así como ambos muchachos comienzan a compartir sus mundos, ya sea llevando a Machuca a alojar en la habitación de Infante, participando además en la alocada fiesta de cumpleaños de la hermana mayor de Gonzalo, como también disfrutando de jocosas escenas mientras Infante vende banderas políticas en medio de manifestaciones callejeras, ayudando a su nuevo amigo y a los vecinos de este, quienes se ganan la vida de esa manera.

Dentro del mundo de Gonzalo Infante claramente destaca su madre, María Luisa (Aline Kuppenheim), una atractiva dueña de casa que aparenta ser de una mentalidad más moderna, aunque en realidad es tan arribista como el círculo donde se desenvuelve, y en el caso de Pedro Machuca, su amiga Silvana (Manuela Martelli) es el personaje más importante, tanto así que gracias a su desinhibida personalidad, sumado a un fuerte resentimiento social, se convertirá en el tercer personaje clave de esta historia, al punto de opacar en varios pasajes a los dos niños protagonistas. Tal como lo vivió la sociedad chilena, estos dos mundos, unidos a través de Machuca e Infante, entrarán en un fuerte conflicto, con trágicas consecuencias por todos conocidas.



Ese mismo año 2004 la cinta alemana “Good Bye Lenin” de Wolfgang Becker fue elogiada por retratar el inmenso amor de un hijo hacia su madre, dejando a la situación de la Alemania reunificada solo como el marco de presentación, pues bien, “Machuca” hizo lo propio con el traumático año 1973 en Chile, el que sirvió como escenario para esta sorprendente historia de amistad, fraternidad y dolor entre sus protagonistas. Aunque en términos actorales solo Manuela Martelli y Aline Kuppenheim lograron sobresalir, lo cierto es que la dirección de Wood jugó un rol clave en el resultado final, al saber contar una historia humana y a la vez muy cercana a la realidad de algunos colegios santiaguinos de esos años, sin caer en el eterno reclamo político y social que significó la dictadura militar en nuestras vidas. Aplausos además para la musicalización de la película, impecable en medio de las escenas que recrearon el Santiago de aquella época.

Independiente de sus innumerables premios, se ha considerado a la obra de Andrés Wood como la mejor película chilena de la historia, un honor que aún no está del todo claro, más aún cuando no pocos siguen prefiriendo a grandes clásicos como “El Chacal de Nahueltoro” de Miguel Littin (1969) o “Julio Comienza en Julio” de Silvio Caiozzi (1979), pero contando ya con varios años de modernización en nuestra cinematografía, no se puede desconocer el tremendo avance que “Machuca” aportó a nuestro cine, especialmente en términos de producción y desarrollo argumental, algo que por más diferencias políticas y sociales que aún subsistan en la sociedad chilena, resulta un absurdo seguir desconociendo a estas alturas.


Excelente






Ficha Técnica:

Nombre: Machuca
Género: Drama
Formato: DVD
Director: Andrés Wood
Guión: Roberto Brodsky, Mamoun Hassan y Andrés Wood
Elenco: Matías Quer, Ariel Mateluna, Manuela Martelli, Aline Küppenheim, Ernesto Malbrán, Federico Luppi, Tamara Acosta, Francisco Reyes, Alejandro Trejo, María Olga Matte, Gabriela Medina, Aldo Parodi, Thiago Correa, Luis Dubó, Pablo Krogh
Producción: Gerardo Herrero, Mamoun Hassan y Andrés Wood
Montaje: Fernando Pardo
Música: José Miguel Miranda y José Miguel Tobar
Fotografía: Miguel J. Littín
Vestuario: Maya Mora
Idioma: Español
País: Chile, España
Año: 2004
Duración: 120 minutos
Link: http://www.woodproducciones.com/es/cine/machuca/index.html



Trailer