domingo, junio 10, 2007

El Acorazado de Potemkin - 'Proselitismo de Lujo'

... Eisenstein denominó como atracción y momento agresivo el impactar al público al máximo con la edición y el juego de cámaras, técnicas que le valieron difundir su mensaje con una fuerza pocas veces vista...


El Acorazado de Potemkin
(Bronenosets Potemkin)



PROSELITISMO DE LUJO





Con esta joya del año 1925 damos inicio a un breve ciclo con el maestro del cine soviético: Sergei Eisenstein




Vayan mis agradecimientos a mi amigo Marcelo Zamora, quien me facilitó todo este material de lujo, así como la idea de realizar este mini ciclo



Si la premisa es comentar una película de principios del siglo XX, específicamente del año 1925, lógicamente lo primero que hará la mayoría de los lectores será rememorar lo que alguna vez conocieron como ‘cine mudo’. Pues bien, la premisa es correcta, pero si además complementamos esas imágenes que se vienen a la mente, con las secuencias y movimientos tan característicos del celuloide de aquellos años, con un dato para nada menor, estoy seguro que el interés comenzará a hacerse presente.

Esta producción es considerada como una de las mejores películas de todos los tiempos, tanto que en 1958 la Cinemateca Real de Bélgica le dio el titulo del mejor largometraje en la historia del cine, mérito que revalidó en 1990 nada menos que en los Estados Unidos, por la National Society of Films Critics. Me refiero ni más ni menos que a la más célebre obra del director soviético Sergei Eisenstein, El Acorazado de Potemkin, una película que más allá de la polémica por su discurso abiertamente revolucionario, logró dejar huella en todas las sociedades del mundo, algo que le debemos específicamente a la 'atracción' que tanto explotaba su director.



A casi veinte años de la caída del Muro de Berlín, con la consecuente destitución del totalitarismo comunista como segunda fuerza hegemónica en el planeta, resulta increíble que esta película aún siga cautivando a tantas generaciones de personas, quienes no necesariamente comparten o compartieron el discurso que la ex URSS trataba de implantar, y que tuvo en Eisenstein a uno de sus mejores propagandistas. Si a eso le sumamos que el cine mudo hoy en día se conserva como un arte de reliquia y que muy pocos estarían dispuestos a disfrutarlo nuevamente, la sorpresa que provoca el objeto de culto en que se ha convertido esta cinta pasa a transformarse en materia de análisis.

Pues bien, Eisenstein, tal como hace algún tiempo se analizó con Orson Wells y su “Ciudadano Kane”, tuvo un mérito difícil de obviar para sus detractores, y es que apelando al impacto más fuerte entre los espectadores rescató un suceso verídico ocurrido en 1905, frente a las costas de Odessa, cuando los oficiales al mando del acorazado de Potemkin se negaron a mejorar las condiciones de vida de los marineros a bordo, quienes luego de reclamar por la carne descompuesta que les era ofrecida como alimento intentaron amotinarse. Como resultado, el alto mando decide fusilar a los agitadores, con lo cual la sublevación era solo cuestión de minutos, sino segundos.



Toda la Rusia de aquel entonces comenzaba a simpatizar con estos marinos que le hicieron frente a la tiranía militar, la que sin embargo obedecía a una cabeza muy identificable, el Zar. Así fue como en las calles de Odessa los civiles también se alzaron en protestas por los sucesos ocurridos en el Potemkin, provocando que miles de hombres, mujeres, ancianos y niños transformaran las calles y escaleras del puerto en un mar de enfurecidos ciudadanos que reclamaban por las vidas perdidas en el buque de guerra, y además, contra la tiranía que a ellos también los subyugaba. El ejército zarista entonces entra finalmente en escena, comenzando así la carnicería, aunque la revolución tendría su cruzada final nuevamente en el mar, cuando el acorazado enfrente a los demás navíos del monarca ruso.

De estas secuencias ya son célebres algunas escenas que tiempo después fueron clonadas en largometrajes norteamericanos, siendo la más célebre la caída de un bebé dentro de su coche, el que tras perder a su madre producto del fuego, rueda por las escalinatas ante la mirada horrorizada de los demás civiles. Brian de Palma no ocultó su admiración por esta angustiante escena y la reprodujo casi de manera idéntica en “Los Intocables de Elliot Ness”, cinta de 1987. Hasta ese punto llegó el legado de este director soviético que hasta se enemistó con el temible José Stalin por otro de sus clásicos, “Iván el Terrible”.



“El Acorazado de Potemkin” fue una escuela montaje en aquellos años, y no solo en Rusia, convertida en 1925 en la tristemente célebre Unión Soviética, sino en la más diversa gama de directores, quienes se inspiraron en lo que el propio Eisenstein denominó como atracción y momento agresivo, es decir, impactar al público al máximo con la edición y el juego de cámaras, técnicas que le valieron difundir su mensaje con una fuerza pocas veces vista, y que algunos podrán considerar como extremas y chocantes, especialmente en la representación de madres con hijos muertos en sus brazos, pero que en 1925 marcaron un antes y un después al momento de estructurar una película y la intensidad de su mensaje.

Este además es un film que tiene la particularidad de reabrir viejas heridas en el mundo occidental, como la caricatura grotesca hacia el cristianismo simbolizada en un siniestro sacerdote ortodoxo que apoya a los oficiales del Potemkin, pero que recrimina a los marinos, o el linchamiento de un comerciante judío momentos previos al levantamiento civil en Odessa, pero aún así, se trata de una academia sobre cómo fue madurando el cine en sus inicios, una obra de arte mayor que merece la pena ser nuevamente vista y difundida entre las nuevas generaciones. Otro testimonio más de porqué el cine es un arte, y que vale la pena discutirse como medio de propaganda y de concientización. Simplemente imperdible.


Excelente





Ficha Técnica:

Nombre: El Acorazado de Potemkin (Bronenosets Potemkin)
Género: Drama Bélico (Cine Mudo)
Formato: DVD
Dirección: Sergei Eisenstein
Guión: Nina Agadzhanova y Sergei Eisenstein
Reparto: A. Glauberman, Aleksandr Antonov, Aleksandr Levshin, Beatrice Vitoldi, Grigori Aleksandrov, Ivan Bobrov, Konstantin Feldman, Mikhail Gomorov, N. Poltavseva, Prokopenko, Vladimir Barsky, Julia Eisenstein
Producción: Jacob Bliokh
Fotografía: Eduard Tisse, Vladimir Popov
Montaje: Sergei Einsenstein
País: Rusia (ex U.R.S.S.)
Idioma: Ruso (subtítulos originales)
Duración: 80 minutos
Año: 1925
Link: http://www.tecnun.es/cineclub/pelis_1s_2001/pelis_acorazado.htm




Masacre en Odessa (Escena)



Próximos comentarios dentro de este ciclo:

- Biografía de Sergei Eisenstein
- "La Huelga" (1924)


Sergei Eisenstein también estará presente la muestra:
Rusia: Los Años Soviéticos (Cine UC)

1 comentario:

Insit dijo...

Gran película, pasan los días y sigue inspirando a nuevos artistas

Ejemplo de ello, lo encuentramos con esta metáfora entre formato analógico vs digital

Battleship Potemkin (Atari 2600 Remix with Microchip)