domingo, febrero 19, 2006

Syriana - 'Globalización de Temer'

... aunque sus méritos cinematográficos son los mismos que su antecesora del año 2000, “Traffic”, queda la sensación que pudo haber corrido mejor suerte en las nominaciones al Oscar 2006, donde sus nominaciones a mejor actor de reparto (Clooney) y mejor guión original parecen algo mezquinas...


Syriana

GLOBALIZACIÓN DE TEMER





Bastan solo unos pocos minutos para percatarse que uno de los principales créditos de la cinta estadounidense Syriana es su director Stephen Gaghan, mismo guionista de Traffic” (2000), ya que nuevamente se entrecruzan en una misma línea las historias de distintos personajes bajo una temática común, y bastante controversial por lo demás. Sin duda, es el sello que hermana a ambas realizaciones y las coloca entre las favoritas de quienes gustan de este género de los thrillers sociológicos, siempre centrándose en una trama que apunta a las bajezas humanas. En “Traffic”, de Steven Soderbergh, lo fue justamente el lucrativo negocio del tráfico de narcóticos, y en todos los niveles. En “Syriana”, de Gaghan, lo es el tráfico de influencias diplomáticas, económicas y hasta criminales, relacionadas al negocio de los recursos energéticos, específicamente del gas natural en el Golfo Pérsico.

No cabe duda que cintas como estas tienen un público asegurado en las salas, ya que las situaciones de intriga internacional, siempre inspiradas en casos reales, resultan ser un imán difícil de resistir en un mundo como el actual, donde cada vez toma mayor fuerza el rechazo de muchos sectores, y en los cinco continentes, hacia la llamada ‘globalización’ y el hegemónico papel que los Estados Unidos y su economía está jugando al respecto. La verdad es que su director supo que tenía un escenario más que propicio para entregarnos esta nueva propuesta, ya probada en el 2000, pero con una temática más contingente en términos políticos y mundiales. Podría decirse, dicho sea de paso, que hay una reivindicación bastante fuerte a través de “Syriana” de los trabajos cinematográficos hechos por el norteamericano Michael Moore, en relación a sus denuncias contra la administración Bush y sus tentáculos internacionales. Solo un miope no deduciría esto tras algunos pasajes, donde la similitud de estos con los que ya vimos “Farenheit 9/11” son simplemente incuestionables.



Sin tener a un protagonista específico, “Syriana” va elaborando su intrincada trama, que fácilmente puede confundir a ciertos espectadores, a base de personajes que indistintamente se interrelacionan entre sí en una historia fascinante. Dos empresas energéticas con enormes capitales, Connex y Killen, se fusionan para convertirse en una de las trasnacionales más poderosas del planeta. En realidad Connex se fusiona con Killen, que es mucho más pequeña, debido a sus auspiciosos tratos en suelo asiático. Sin embargo, tanto el Departamento de Justicia como el poderoso bufete de abogados Sloan Whiting comienzan a sospechar de esta fusión y deciden investigar. Pero hay además otro obstáculo importante, el hijo mayor del emir que gobierna el país donde están estos yacimientos, el Príncipe Nasir Al-Subaai (Alexander Siddig), tiene ideas más cercanas al integrismo islámico y no solo quiere ser el único heredero de su padre, sino además, desbancar a su hermano menor, que aunque inepto es un ambicioso y cercano a los intereses estadounidenses. Nasir, de hecho, ha optado por una empresa china para que perfore en sus suelos en busca de gas, en desmedro de Connex, quienes lo hacían hasta ese momento.

Otra arista de esta telaraña la compone la presencia de un experto y analista en energía, Bryan Woodman (Matt Damon), quien tras sortear un doloroso drama familiar, será tentado por Nasir para que trabaje para él. Sin embargo, la CIA también tendrá algo que aportar, y es ahí donde interviene el veterano agente Bob Barnes (George Clooney), quien recibe una última orden antes de su retiro, eliminar a Nasir, misión que fracasa debido a una traición y a que lo usarán como chivo expiatorio. Pese a que esta última tarea casi le cuesta la vida y es sometido a tormentos, Barnes sobrevive e intentará arreglar cuentas en suelo estadounidense, donde descubrirá que siempre fue solo un peón al servicio de la CIA, y peor aún, sin saber en qué consistían verdaderamente sus misiones.

Por su parte, Dean Whiting (Christopher Plummer), uno de los hombres más poderosos e inescrupulosos de Washington intentará deshacer por todos los medios el trato de Nasir con los chinos, mientras uno de sus abogados, el afroamericano Bennett Holiday (Jeffrey Wrigth), se dividirá en medio de una especial dualidad, por un lado proporcionar material suficiente contra Killen por sus negocios en Kazajstán, y por otro no arriesgar dichos negocios, ya que estos son provechosos tanto para la compañía como para Estados Unidos. Sin embargo, también queda por ver cómo repercutirán estas turbulentas negociaciones entre los trabajadores islámicos de Nasir, cuyas vidas se ven afectadas de tal manera que muchos de los trabajadores más jóvenes encuentran refugio y consuelo en madrassas que instruyen ideológicamente contra Occidente.



George Clooney, el rostro hollywoodense más importante y emblemático de todo el reparto, tiene la particularidad, debido al guión y la dirección de Gagahn, de salirse de ese estereotipado rol de galán maduro que muchas veces lo ha relegado a un segundo plano en términos de crítica y valoración como actor. No tiene un papel que sobresalga de tal manera que terminemos concluyendo que esta sea su mejor actuación hasta la fecha, pero sí una de las mejores. Más allá de ser víctima de una angustiante sesión de tortura en suelo libanés, al ser traicionado en su misión contra Nasir, su actuación es prolija y sumamente convincente.

Solo el experimentado Christopher Plummer, dándole vida al controvertido Dean Whiting, secunda al director de “Good Nigth and Good Luck” en términos de actuación. Matt Damon, Jeffrey Wrigth y Alexander Siddig cumplen con lo justo, ninguno de ellos logra destacarse mucho más allá. Con esto, tal como en “Traffic”, es la historia y sus recovecos la verdadera protagonista de la película, otorgándole a la dirección de Stephen Gaghan los mayores aplausos a la hora de revisar lo mejor de “Syriana”.



Como propuesta, es una cinta tremendamente interesante de ver, analizar y debatir, ya que aunque es un guión basado en una autobiografía de Robert Baer, son claras las alusiones a la política internacional del primer mundo. “Syriana” es una obra importante, que más allá de develar oscuras políticas que defienden los intereses de grandes naciones, como los de Estados Unidos en Asia y el Medio Oriente, pone acento en un aspecto muy interesante dentro de la trama, y que consiste en la incubación de sentimientos antioccidentales en muchos jóvenes musulmanes, quienes en su propia vida afectiva y laboral resienten las injusticias del nuevo orden actual, con una economía expansionista. Acá no hay milicianos ultrareligiosos que solo por amor a Alá planean atentados.

Por su puesto, una vez más las intrigas y confabulaciones en contra de enemigos, y “amigos”, marcan la tensión en una historia algo complicada de entender si no se está atento en un cien por ciento, pero que de todos modos resulta atractiva como propuesta. Y aunque sus méritos cinematográficos son los mismos que su antecesora del año 2000, “Traffic”, queda la sensación que pudo haber corrido mejor suerte en las postulaciones al Oscar 2006, donde sus nominaciones a mejor actor de reparto (Clooney) y mejor guión original parecen algo mezquinas. La misma sensación queda con “El Jardinero Fiel”, una obra muy superior a “Crash”, por citar otro ejemplo.

Insisto, quienes aún recuerdan a “Traffic” no verán en “Syriana” una obra muy distinta, y quizás esa sea esa la explicación del poco interés que despertó este año entre los miembros de la Academia norteamericana. Pero con una dirección, guión y edición de primer nivel, más la interesante performance de George Clooney, esta cinta reúne aspectos que la harán difícil de olvidar, lo cual no es poco en una industria majadera con el cine desechable. Estoy seguro que será la delicia de los amantes del cine de intrigas y de varios interesados en política internacional.


Muy Buena





Ficha Técnica:

Nombre: Syriana
Género: Thriller Político
Dirección: Stephen Gaghan
Guión: Stephen Gaghan. Basado en la obra autobiográfica de Robert Baer "See No Evil: The True Story of a Ground Soldier in the CIA's War Against Terrorism"
Reparto: George Clooney, Alexander Siddig, Matt Damon, Christopher Plummer, Jeffrey Wright, Kayvan Novak, Amr Waked, Chris Cooper, Robert Foxworth, Nicky Henson, Nicholas Art, Amanda Peet, Steven Hinkle, Daisy Tormé, Peter Gerety, Jocelyn Quivrin, Mazhar Munir, Shahid Ahmed, Jayne Atkinson, Thomas McCarthy, Jamey Sheridan
Producción: Dan Weil
Música: Alexandre Desplat
Fotografía: Robert Elswit
Montaje: Tim Squyres
Vestuario: Louise Frogley
País: Estados Unidos
Idioma: Inglés, Árabe
Duración: 123 minutos
Año: 2005
Link: http://syrianamovie.warnerbros.com/

4 comentarios:

.:: blackbird ::. dijo...

Dicen que es una película bastante crítica del poder norteamericano. Ahí se puede entender lo mezquinas que han sido sus nominaciones para la temporada de premios.

A mi "Traffic" me pareció sumamente sobrevalorada. Sin embargo, "Syriana" me tinca mucho verla.

Y creo que la película sobrevalorada este año es "Crash". Sin ser una película mala (al contrario) no es todo lo espectacular que se puede pensar...

En mi blog está la crítica a Brokeback Mountain. Es la primera gran crítica que hago en mi blog. Debo reconocer que fue escrita impulsivamente. Veamos qué tal quedó...

Un abrazo
C.

Jorge Valenzuela dijo...

Brokeback Mountain comienza a apoderarse de nuestras miradas, je, je...

Leeré tu comentario ahora mismo, y allá en tu blog opinaré.

Gracias por seguir visitando y leyendo mis artículos.

gieb dijo...

Esta respuesta e sun poco atrasada... pero creo que más que influencia "Crash" copió... por más subjetivo que parezca mi comentario. No puedo dejar de serlo.
Saludos

Jorge Valenzuela dijo...

Bueno, hoy jueves 23/02 fue su estreno oficial en nuestra cartelera, veremos cómo le va con la crítica y el público.

Tengo fé que le irá bien. Es una muy buena película, mucho mejor de lo que imaginé.


Saludos.