jueves, febrero 21, 2008

Calle Santa Fe - 'Penas y Alegrías de un Fracaso'

... “Calle Santa Fe” transita por un relato tan conmovedor como limpio en su realización, donde pese a las distintas visiones previas sobre lo que fue este polémico movimiento chileno, al final la conclusión es una sola: los dolores de un fracaso...


Calle Santa Fe


PENAS Y ALEGRIAS DE UN FRACASO





A dos años de completar la primera década del nuevo siglo, hablar en Chile de lo que fue el Movimiento de Izquierda Revolucionario (M.I.R.), y de lo poco y nada que aún queda de ellos, es simplemente referirse a un pasado traumático con distintas miradas. Para unos, un grupo de extremistas que se escudó en ideales sui generis para ejercer la violencia, mientras que para otros, fue el grupo político-social que mejor reflejó el ideario de la Unidad Popular. Este punto es gravitante, ya que debe quedar muy en claro que se trata de la visión de alguien que no solo figura en este segundo grupo, sino que además, perteneció al mencionado movimiento izquierdista, y que a través de esta producción busca incluso redimirse a sí misma.

Quien expone en el emotivo documental Calle Santa Fe tanto sus propios argumentos y vivencias, así como los de muchos otros que siguieron el mismo camino revolucionario, es Carmen Castillo, viuda del ex secretario general del M.I.R., Miguel Enríquez e hija del ex alcalde Fernando Castillo Velasco. Precisamente Castillo es la directora de este documental que definitivamente se transformará en un documento histórico, al punto de transformarse en lo mejor del cine chileno el 2007, y de hecho, por muy nacionalista que pudiese parecer, en lo mejor que entregó el cine sudamericano en ese mismo período.



“Calle Santa Fe” tiene toda la carga emotiva de una sobreviviente de la dictadura, cuyo exilio fue precedido por el acribillamiento a tiros de su pareja, el padre del hijo que venía en camino, muy cerca de aquella casa que compartían en 1974 y que estaba ubicada en la misma calle que da título a esta producción. Con este solo antecedente, el espectador ya sabe a lo que se enfrentará, sin embargo, nadie podría suponer, por más anticuerpos que el M.I.R. le haya generado en el pasado, que se está en frente de un trabajo panfletario que intenta reivindicar desde el prisma del revanchismo la utopía que tan caro les costó a sus miembros. Todo lo contrario.

Debido al largo tiempo en que este movimiento vio cómo era sistemáticamente derrotado por Augusto Pinochet, quienes estuvieron inmersos debieron aceptar una realidad tan dura como difícil de aceptar, que el fracaso del proyecto M.I.R. se volvía inevitable. Carmen Castillo no estuvo ajena a este golpe, quizás mayor que el de 1973, y esa es precisamente la razón que lleva a su directora a centrar su relato en el dolor de quienes se jugaron por una causa que no dio mayores resultados, pese al elevado costo en vidas y sacrificio personal de sus sobrevivientes. Impactantes son los relatos de los padres de tres jóvenes miristas asesinados por la represión, la reunión nocturna de mujeres torturadas en Villa Grimadi, el modesto hombre que socorrió a Carmen y la toma de la mano, las anécdotas de las pobladoras de La Victoria, y las confesiones de una hija que hasta el día de hoy no logra saldar cuentas con su madre, amiga de Castillo, por el abandono a causa de la clandestinidad.



Pese a las casi tres horas de duración, el excelente documental no baja su ritmo e intensidad en ningún momento y mantiene atento al espectador en cada uno de sus pasajes, los que incluyen acertados cambios de tiempo entre los relatos del Chile de hoy con las imágenes de antaño, incluyendo las más traumáticas y algunas que no pocos desconocíamos, especialmente recogidas desde el exterior. Así entonces “Calle Santa Fe” transita por un relato tan conmovedor como limpio en su realización, donde pese a las distintas visiones previas sobre lo que fue este polémico movimiento chileno, al final la conclusión es una sola: los dolores de un fracaso. “Fuimos cómplices de nuestro propio destino”, frase reveladora que un ex mirista le dice a la propia Castillo.

Aunque algunos que pertenecieron a las filas del M.I.R., y que puede verse en el documental, aún reivindiquen sus ideales y sigan creyendo que están tan vigentes como antaño, lo cierto es que Carmen Castillo no buscó izar nuevamente la bandera rojo y negra para traer de vuelta un ideario colectivo sin peso en la sociedad de los malls de hoy en día, sino describir el duro trance de quienes conservaron la vida y dieron la pelea a como diera lugar contra un fascismo que no derrotaron ellos, sino la mayoría de una sociedad que simpatizó con la violencia. Revelador es el relato de la propia directora, quien observa las calles de Santiago al regreso del exilio y se lamenta por los asesinos que aún transitan por las calles.

Aún así, en conjunto con otro gran documental chileno, “La Ciudad de los Fotógrafos” de Sebastián Moreno, “Calle Santa Fe” el 2007 rompió con todas reglas establecidas por algunos cineastas nacionales, que lamentablemente no logran retratar el difícil pasado chileno sin la óptica del resentimiento. Carmen Castillo se anota probablemente su único triunfo con las banderas del M.I.R.


Excelente





Ficha Técnica:

Nombre: Calle Santa Fe
Género: Documental
Dirección: Carmen Castillo
Producción: Sergio Gándara, Serge Lalou, Christine Pireaux
Fotografía: Ned Burgess, Raphaël O’Byrne, Sebastián Moreno, Arnaldo Rodríguez
Montaje: Eva Feigeles-Aimé
País: Chile, Francia
Idioma: Español
Duración: 163 minutos
Año: 2007
Link: http://www.parox.cl/catalogo/callesantafe/catalogo.htm

1 comentario:

monica dijo...

Mira por donde vi el documental ayer y discrepo en algunos puntos. Primero yo siento que al finalizar el documental gravite la idea de un fracaso, Fueron exterminados lo miristas con saña por parte de Pinochet, pero a pesar de todo muchos no se han rendido. Las señoras miristas de la población La victoria, crees tu que ha tirado la toalla?no sé en sus bocas sale con fuerza que no se arrepienten de NADA y que lo volverian a hacer...Las respuestas que obtengo del visionad, al contrario que las tuyas,es que si que valio la pena y que el legado mirista sigue en los mas jóvenes, no como un partido a la antigua usanza, sino en movimientos sociales más heterogeneos. Cuando carmen castillo esta mirando como rapean unos jovenes de barrio, nos viene a decir eso cambian los instrumentos o como se materializan los ideales pero siguen siendo los mismo.

monicacontreras15@gmail.com