jueves, marzo 23, 2006

Memorias de una Geisha - 'Más Producción que Trama'

... recomendable para los admiradores de Ziyi Zhang, Gong Li, Michelle Yeoh, las melodías inolvidables que compone John Williams, y por su puesto, para quienes siempre han defendido a las geishas cuando se las compara injustamente con prostitutas vestidas de kimono ...


Memorias de una Geisha

MÁS PRODUCCIÓN QUE TRAMA






Memorias de una Geisha. Su solo nombre, homónimo a la célebre novela del escritor Arthur Goleen, se presentaba como el gran gancho para atraer a miles de personas a las salas de cine durante el año pasado y este 2006. Si sumamos además la presencia de la cotizada actriz china Ziyi Zhang (ya no más Zhang Ziyi) en el rol protagónico, todo indicaba un éxito seguro. Pero nuevamente ocurrió lo que tantas otras veces con super producciones de alto costo. Un gran elenco y una excelente producción audiovisual, pero un guión extremadamente débil, además de plano, que terminó por desbarrancar a la que hubiese sido una gran versión cinematográfica de un best seller literario.

El estadounidense Rob Marshall, su director, creyó que aplicando los mismos cánones de la industria norteamericana podría reproducir los últimos años de apogeo de las geishas japonesas, a tal punto que resulta bastante curioso, y molesto en honor a la verdad, ver a actores y actrices orientales intentando emular al Japón de la pre guerra de los años ’40 dialogando en inglés. Alguien podría señalar que el idioma comercial más importante de la actualidad serviría para hacer entender a profesionales chinos, japoneses y norteamericanos en un mismo set, pero vaya que hizo bajarle los bonos a una cinta que pretendió ser un muestrario de la sociedad nipona en un pasado no tan lejano. De hecho, comparo esta película ambientada en Japón con "Samurai del Atardecer" de Yoji Yamada, pre estrenada a comienzos de año en el Festival de Cine UC, y el resultado no es en absoluto favorable para este trabajo del director estadounidense.



Solo dos son los puntos notables en esta película de Marshall. Uno de ellos es la prolija puesta en escena de esta historia, que narra parte de la infancia, juventud y madurez de Sayuri (Ziyi Zhang), una modesta niña que, para paliar en parte la pobreza de su familia, es vendida junto a su hermana para servir en una casa de geishas. Sin embargo, ambas menores, además de sufrir el shock de ser apartadas de sus padres, son separadas cuando llegan a su destino, ya que trabajarán como sirvientas en casas distintas. Sayuri se ve resignada a su suerte, a pesar de sus extraños ojos azules siendo japonesa, sin embargo, es su gran belleza la que juega a su favor al transcurrir los años, puesto que conoce a quien será su gran amor en uno de los momentos más amargos de su nueva vida. “El Presidente”, apodo del personaje interpretado por el japonés Ken Watanabe, será primero su descubridor, luego su secreto mentor y finalmente el gran amor de Sayuri.

Los vestuarios, maquillaje y fotografía serán sin duda las delicias del público que disfruta del cine de época, y dichos méritos técnicos han sido reconocidos incluso por la Academia norteamericana. Sin embargo, junto a lo anterior, el segundo punto alto de esta cinta es la gran interpretación de la actriz china Gong Li como Hatsumomo, la villana de turno que fastidia a Sayuri. Su magnífica interpretación de esta geisha en decadencia e intrigante no solo consigue subirle los bonos a una producción que fue más ruido que nueces, sino que además, opaca en gran medida a su joven compatriota, Ziyi Zhang, la cual solo por el protagonismo que le significó darle vida a Sayuri, y la belleza que la ha hecho famosa en todo el orbe, logra salir bien parada al compararla con la personificación que hizo Li de esta descarriada geisha.



La otra actriz que aparecía como uno de los mayores créditos de “Memorias de una Geisha”, la actriz malaya Michelle Yeoh, tampoco sobresale más allá de lo imaginado, pese a contar al igual que Ziyi con el recuerdo colectivo que le significó su papel de guerrera en “El Tigre y el Dragón”, de Ang Lee. Creo que su único gran logro en este film, interpretando a la geisha llamada Mammeha, fue haber sido la que mejor dominaba el idioma inglés, y no la maestra y amiga con que la protagonista podía contar en cada momento. Ken Watanabe por otra parte, curiosamente el único protagonista japonés en esta historia ambientada en su país, solo es un Romeo maduro con la misión de encantar al público femenino, lo cual es una tarea algo difícil debido a su escasa participación en los 145 minutos que dura la película.

En definitiva es un trabajo cinematográfico menor en cuanto a trama y guión, algo que difícilmente perdonarán quienes hayan leído la obra de Arthur Goleen y se hayan esperanzado en ver una gran película como su adaptación en el cine. Sin embargo, los que gusten de las producciones de época quizás no salgan del todo decepcionados, porque claramente la película cumple ese objetivo, y con creces. No existió una evolución del personaje de Sayuri que convirtiera a “Memorias de una Geisha” en una película de culto, y vaya que pudo serlo. Aún así es recomendable para los admiradores de Ziyi Zhang, Gong Li, Michelle Yeoh, las melodías inolvidables que compone John Williams, y por su puesto, para quienes siempre han defendido a las geishas cuando se las compara injustamente con prostitutas vestidas de kimono.


Regular






Ficha Técnica:


Nombre: Memorias de una Geisha (Memoirs of a Geisha)
Género: Drama
Dirección: Rob Marshall
Guión: Robin Swicord y Doug Wright. Basado en la novela de Arthur Golden
Reparto: Ziyi Zhang, Ken Watanabe, Michelle Yeoh, Gong Li, Kôji Yakusho, Youki Kudoh, Kaori Momoi, Tsai Chin, Cary-Hiroyuki Tagawa, Suzuka Ohgo, Zoe Weizenbaum, Thomas Ikeda
Producción: Lucy Fisher, Douglas Wick y Steven Spielberg
Música: John Williams
Fotografía: Dion Beebe
Montaje: Pietro Scalia
País: Estados Unidos
Idioma: Inglés
Duración: 145 minutos
Año: 2005
Link: http://www.sonypictures.com/movies/memoirsofageisha/site/

1 comentario:

Angélica dijo...

¡Hola Jorge! tuve oportunidad de ir a ver esta hermosa película pero me quedé con gusto a poco, ya que había leido el libro años atrás y llegué con grandes expectativas al cine... de todas maneras creo que la fotografía, la producción en general estuvo genial, colorida preciosa.

Creo que el director y sus boys supieron como plasmar maravillosamente los sentimientos en su produccion, de una estética preciosa.